Un hombre cansado regresó a casa muy tarde. Su hijo de 5 años lo esperaba en la puerta. –Papá, ¿puedo preguntarte algo? –Claro ¿qué pasó? –¿Cuánto ganas por hora? –¿Por qué quieres saberlo? –Porque sí, solo dime ¿cuánto? –Alrederor de 100 dólares. –Papá puedes prestarme 50 dólares. –Si quieres un juguete nuevo, mejor vete a … Sigue leyendo Para reflexionar
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo