Leo Messi y sus 21 segundos para anotar un penalti

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La secuencia del penalti que marcó Messi en el Emirates

El penalti es seguramente una de las situaciones con más potencial cinematográfico del fútbol. Los elementos están ahí: el suspense y la emoción. La posibilidad de ser héroe –o verdugo– en cuestión de segundos. Que se le llame pena máxima no es casualidad.

Lo sabe el tridente del Barcelona que está temporada ha lanzado 17 lanzamientos y ha fallado siete (ocho si se cuenta el penalti indirecto lanzado por Leo). Así que, para Messi –incluso para él– encontrarse en el minuto 83 a once metros de Cech con la opción de (casi) decidir la eliminatoria debió suponer un súbito cosquilleo. Lo que pasó por la cabeza del astro en ese momento no lo sabemos, pero sí conocemos como resolvió el thriller.

Messi decidió rápido; apostó por la derecha del portero y tardó 21 segundos en ejecutar. La decisión habla del perfil y entereza del personaje. Porque hasta ahora, esta temporada, no había convertido los dos lanzamientos que había probado en esa dirección. Ante el Athletic de Iraizoz en la primera jornada de Liga. Y frente al Levante, donde el balón se fue alto.

Como ocurre con los buenos guiones el penalti estuvo lleno de elementos secundarios. Estaba Cech, el portero al que nunca había marcado la Pulga. Y había temor entre los jugadores del Arsenal a qué hubiera un segundo penalti indirecto como se ve en las imágenes con los jugadores ‘gunners’. No fue así y el argentino resolvió con firmeza a pesar de los intentos del meta checo –con un bailoteo en la línea de gol– de confundir al ‘10’.

De las seis penas máximas que ha tenido esta temporada, ya suma tres aciertos (dos a la izquierda del portero; uno a la derecha), dos fallos (ambos a la derecha del meta) y el lanzamiento indirecto ante el Celta, que terminó convirtiendo Suárez.

Antes de conocer en desenlace del penalti en el Emirates hubo un mártir, Mathieu Flamini, protagonista involuntario de una comedia dramática. El francés salió al campo por Coquelin en el minuto 81 y sólo tardó 35 segundos en cometer un penalti ingenuo. No perdonó Messi, que despejó fantasmas aparentes.

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